ANTE EL CONCEJO DELIBERANTE PEDIATRAS INSISTIERON CON LA VUELTA A CLASES

La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) había presentado -a través de la filial Tandil- una nota al legislativo municipal, en sintonía con una acción de alcance nacional.
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La petición de reabrir las escuelas para el retorno a clases está respaldada por un documento de 40 páginas en el que desarrollan las razones de variada índole por las que consideran “imprescindible la vuelta a las escuelas en modalidad presencial”.

Eso reiteraron este lunes los doctores Pablo Machi (presidente de la filial Tandil) y Jorge Cabana, integrante de la comisión directiva local, expresidente de la Sociedad Argentina de Pediatría y actual presidente de la Subcomisión de los Derechos del Niño de la entidad madre.

Explicaron que una de las preocupaciones es la brecha tecnológica y la inequidad producida por déficits habitacionales, falta de agua, luz precaria o falta de conexión a redes de Internet.  

Además, apuntaron que con el aislamiento recrudecieron situaciones de violencia, maltrato familiar y abusos. La inasistencia escolar trae aparejado otros riesgos como el embarazo en la adolescencia y la explotación laboral y sexual.

Y destacaron que no hay en la literatura médica información que avale el enunciado de que la población pediátrica sea la gran transmisora de la infección viral.

Machi y Cabana fueron recibidos por el presidente de la comisión legislativa, Luciano Grasso, la vicepresidenta Silvia Nosei y el resto de miembros de la comisión, algunos por videoconferencia para no exceder la capacidad máxima recomendada en el espacio de trabajo.
Los profesionales reiteraron que el cierre de las escuelas debe reconocerse como un factor que marcó claramente disparidades sociales. Muchos adolescentes son incapaces de completar su tarea escolar por falta de dispositivos o de conectividad, lo cual hace que los modelos de aprendizaje virtual resulten de difícil implementación, dando lugar a la aparición de una brecha tecnológica entre niños, niñas y adolescentes muy difícil de resolver. Por este motivo entienden que la vuelta a las escuelas en la modalidad presencial es imprescindible, aclarando que cada establecimiento deberá adaptar su nivel de reapertura de acuerdo a la realidad epidemiológica local.
La SAP sugiere evaluar la realidad epidemiológica en cada caso aplicando indicadores para los establecimientos escolares que determinen el nivel de riesgo de transmisión de COVID-19 que presenta esa escuela (alto, medio o bajo), lo que no significará que la escuela no pueda reabrir para reanudar las clases presenciales, sino que deberá considerar modelos de enseñanza alternativos, como una combinación de clases presenciales y virtuales, también conocido como modelo de educación híbrido, o solo clases virtuales en el peor de los casos. 
Pero si una escuela cumple todos los indicadores principales y muchos de los indicadores secundarios, es igualmente posible que se registren casos de COVID-19. Por esta razón, estar dentro de la categoría de riesgo de transmisión "bajo" o "más bajo" no significa que la escuela deba relajar su acatamiento a las medidas de mitigación. 
“La escuela educa, crea lazos sociales, alimenta, da refugio, democratiza conocimientos, orienta y contiene. Es un sitio seguro y constituye una herramienta de equidad social indispensable, particularmente para los grupos más vulnerables”, afirmó el Dr. Cabana.
Los especialistas hicieron notar que “la mayoría de niños, niñas y adolescentes cursan un duelo de lo perdido, extrañan el contacto, el recreo, los juegos y estar con sus amigos. Particularmente en una etapa en la que deben tomar distancia de sus adultos, y sin embargo les resulta muy difícil encontrar un refugio entre pares”.
No son grandes transmisores
Los pediatras de la SAP afirman que no hay en la literatura médica información que avale el enunciado de que la población pediátrica sea la gran transmisora de la infección viral, tema sobre el que existe gran controversia entre los investigadores. Por lo tanto, no se debería considerar a los niños como ‘grandes transmisores’ ya que la carga viral dependería del cuadro clínico y no de la edad. Los datos más recientes sugieren que los niños mayores de 10 años pueden transmitir el SARS-CoV-2 tan eficientemente como los adultos, y esta información debe ser parte de las consideraciones tomadas para determinar cómo abrir escuelas de manera segura y efectiva.
Fueron taxativos al indicar que la escuela es fundamental para el desarrollo y el bienestar de las niñas, niños y adolescentes, no sólo para la adquisición de conocimientos sino también para el fortalecimiento de aspectos emocionales y sociales, el cuidado nutricional y de la salud y la realización de actividad física.
“Las escuelas siempre han tenido un papel mucho más amplio que educar: constituyen un refugio seguro, un ámbito social y, en particular, las escuelas de educación especial ofrecen a los niños y sus familias un apoyo vital individualizado. La escuela es, claramente, un espacio de sostén y de cuidado, un lugar de encuentro, donde ocurren otras cosas más allá del aprendizaje curricular, se aprende a vivir con otros, se aprende de la empatía y los tiempos de espera”, precisó Cabana.

Por otra parte, la situación de encierro, la falta de interacción social, la pérdida del trabajo, y la incertidumbre general que ha originado esta cuarentena, son un caldo de cultivo para aumentar el estrés y las situaciones de violencia, especialmente hacia los niños.
“Consideramos que el retorno a las aulas debe ser un proceso ordenado, en el que se cumplan todas las recomendaciones destinadas a proteger la salud, la seguridad y el bienestar de los estudiantes, de los maestros, de todo el personal escolar, sus familias y comunidades”, concluyeron los pediatras.
Al término del encuentro, Luciano Grasso evaluó: “Sin dudas, todo un año sin presencialidad escolar tuvo un impacto muy negativo en la salud integral de niños, niñas y adolescentes. Precisamente, en la última sesión aprobamos una resolución en la que elevamos a la Provincia el pedido de padres y madres, al que ahora se suman pedidos de directivos de colegios de nuestra ciudad, consideraciones de psicólogos y psicopedagogas y el posicionamiento de la SAP. Coincidimos en que el 2021 la vuelta a las aulas debe ser prioridad”.

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